Soldados
- 368 pages
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Francisco González Ledesma navigated careers as a lawyer, journalist, and author. His early literary path was shaped by the censorship of the Franco regime, leading him to adopt the pseudonym Silver Kane for popular novels. Transitioning to journalism, he rose to chief editor of prominent newspapers and co-founded a clandestine press group advocating for journalistic freedom. Following the regime's collapse, his novels featuring the symbolic Inspector Méndez gained critical acclaim, culminating in significant literary recognition for his compelling narratives.






¿Qué es lo que puede empujar al viejo Méndez a alejarse de las murallas de Barcelona y correr hacia las orillas del Nilo blandiendo un Colt más viejo que él? ¿Qué es lo que puede provocar un furor tal en este policía para quien el cinismo es una virtud cardinal, una regla de vida intangible? Méndez hace demasiado tiempo que es inspector como para tomarse en serio crímenes y bajezas ordinarias, y hace falta que la inocencia se burle por lo menos dos veces para que su sangre espesa se ponga a hervir y se proponga perseguir la verdad fuera de las horas de servicio, dispuesto a que se haga justicia aunque tenga que tomársela por u mano. De los bajos fondos de Barcelona a las necrópolis de El Cairo pasando por los bellos barrios de Madrid, Méndez correrá sin aliento detrás de una evidencia que ya sospechaba desde hace tiempo: el mundo merece su mala reputación y la virtud no está nunca allí donde se la busca. Una historia de asesinos, de perversión, de niños y de inocencia de viejos que no aceptan lo que han tenido que ver y vivir. Un relato que lleva a Méndez desde las ruinas de una Barcelona en reconstrucción acelerada hasta las ruinas eternas de Egipto. Un policía duro que no grita y piensa. Un hombre de sensibilidad dentro de una máscara de ferocidad... Como siempre una novela apasionante del maestro del género.
Una novela sarcástica y dura, tan directa como un impacto, dotada de una elegante crueldad, pero también de una inolvidable ternura. El viejo inspector Méndez oficia en las tinieblas de "otra" Barcelona que el lector irá descubriendo poco a poco, emoción a emoción. Un relato que abre nuevos caminos en el arte de narrar.
Es en esencia una historia de venganza. Cuando en los años setenta unos ladrones asaltan un banco matan a un niño durante su huida. Años después, uno de los atracadores muere asesinado. Su compañero en el atraco, convencido de que él sera el siguiente, intenta adelantarse y matar a quien sospecha debe ser el verdugo: el padre del niño. La intervención del inspector Ricardo Méndez, un policía de métodos poco ortodoxos, a punto de jubilarse, será decisiva para resolver el caso.
Der arme Paquito war eine wahrhaft gute Seele. Voller Mitleid für die Benachteiligten half er einem orientierungslosen Rollstuhlfahrer erst über die Straße, dann in ein abgelegenes Viertel, schließlich zum Straßenstrich. Dann war Paquito tot.Auch die alte Dame war nicht mehr am Leben, als der ehrgeizige Makler sie im wunderschönen Erkerzimmer ihrer abbruchreifen Stadtvilla fand. Ricardo Méndez ist mit ganzer Seele dabei, wenn die gebrochenen Herzen eine Spur des Todes hinterlassen ...
Martinsburg era una tranquila ciudad norteamericana de segundo orden; tan tranquila que los cuarenta policías de su dotación normal eran más que suficientes para mantener el orden. Y de repente, un día como cualquier otro, la ciudad entera se estremeció ante un inexplicable soplo maléfico: atracos, incendios agresiones... Cómo era posible que hasta los más prudentes ciudadanos se entregaran a una orgía delictiva? A qué fuerza desconocida se debían aquellas insólitas alteraciones de la conducta cotidiana? Por irracional y maléfico que fuera aquel fenómeno, en algún sitio debía haber una explicación. Pero a nadie se le ocurría buscarla en un san Martín pintado por Jean-Baptiste Columbine a finales del siglo XVII. Además, el director del museo local afirmaba que aquel lienzo era una falsificación moderna...
Una señora observa cómo unos hombres vestidos de cura transportan el cadáver de un hombre que yacía en un banco de la plaza.
Una muchacha del barrio del Raval ha sido violada y asesinada por tres individuos. El inspector Méndez, policía de la vieja escuela marginado por los suyos, inicia una investigación no autorizada. Muy pronto aparece el cadáver de uno de los violadores, y los hechos empiezan a sucederse sin darnos respiro.